



En esta campaña presentamos nuestra agencia ante el mundo, un colectivo peruano con calidad de exportación y harto sabor.
El spot está dirigido a un público extranjero que desea conocer nuestra actitud y estilo de trabajo, basado en la creatividad explotada al máximo, a partir de los recursos más simples. Asimismo, el tono de la campaña es de alta carga lúdica, con el buen ánimo y las gotas de frenesí que nos caracterizan.
La campaña invita al desenfreno y al orden irracional: el movimiento de tripas cobra sentido con el trabajo de tropas. La música, la imagen y el contenido concertan y dialogan de la manera adecuada. Las tripas y las tropas se mueven, pues, al unísono.
Encontré dos spots para Mtv, el canal que tiene harta trayectoria realizando piezas publicitarias novedosas y extrañas. Si bien la marca ahora ya no se relaciona estrictamente con la música, durante años explotó y promocionó mucho la animación, ya sea por medio de su gráfica publicitaria propia, o transmitiendo dibujos animados de la más diversa índole.
Así pues, no es de extrañarse que, a pesar de haber sufrido numerosos cambios y mutaciones, Mtv sigue ofreciendo una estética propia hasta la actualidad. Prueba de ello son los siguientes spots.
No es casual, pues, que la marca trabaje precisamente con una estética de lo innovador. Lo que ofrece, entonces, es una actitud sumamente mutable, que busca los últimos experimentos estéticos, de la más diversa índole: dibujos en globos, proyecciones de luz, etcétera.
De esta manera, la actitud de la marca para con el público se relaciona estrechamente con las distintas estéticas que adoptan, las cuales en principio parecerían no tener relación entre sí. No obstante, la estética de Mtv termina siendo, precisamente, la de lo heterogéneo, mutable y creativo; imágenes en constante cambio, spots siempre frescos.
Es así como la marca se posiciona en nuestro imaginario de manera permanente; captando, en primer lugar, nuestros sentidos, para finalmente seducirnos por su ingenio y altas dosis de creatividad. Sobre todo si tenemos en cuenta de que, por lo menos en los casos presentados, se trata de una estética basada en elementos sumamente simples: luz sobre la ciudad, globos con dibujos, entre otros recursos.
Bonus track:
El making of del primer spot...




Al igual que las campañas de Lavazza o Pirelli, la marca de lencería Agent Provocateur se las ha ingeniado para crear universos paralelos relacionados con la sexualidad, colmados de simbolismos.
Sus campañas trabajan el tema de la sensualidad y sexualidad femenina, a través de distintos recursos; utilizando símbolos como los de la mujer ideal, jugando con los estereotipos de relaciones de poder, entre otros.
No obstante, los spots más interesantes me parecen aquellos en los que la marca se distancia de los tratamientos tradicionales para vender lencería.
El siguiente es un spot en el que el consumidor se aproxima a la imagen de mujer sexy de manera mucho más íntima. Esta ya no se encuentra en un universo complejo, cargado de simbolismos en el que cumple todos los deseos de su pareja. Por el contrario, la mujer se encuentra sola y juega consigo misma. Nosotros, como espectadores, la espiamos desde la distancia.
O este otro spot, en el que distintas mujeres se fotografían en solitario. No sabemos si para ellas mismas o para alguien más.
Creo que este tipo de publicidad funciona de manera mucho más sutil, puesto que sumerge a sus consumidores en un universo no tan recargado, que nos seduce en su simpleza. Es más, en un primer momento, ignoramos la presencia del producto y nos concentramos más en la actitud de las mujeres representadas.
Es así como esta marca logra posicionar sus valores en nuestro imaginario antes que sus productos mismos. Sus propuestas, entonces, logran convencernos gracias a una economía de recursos. Los símbolos son escasos: la cabina de fotos como espacio liberador, observar de un departamento hacia otro (curiosidad, espionaje), recoger un arete del suelo (delicadeza, vulnerabilidad), etcétera.
Así pues, en este tipo de comerciales la marca logra ofrecernos su producto sin tener que utilizar la típica imagen de mujer complaciente, dominante, etcétera, generalmente relacionada con la lencería.