lunes, 5 de septiembre de 2011

Another day in Paradise

Lo que más llama mi atención de todos los fenómenos que contempla la llamada “sociedad del espectáculo” es el hecho de que lo espectacular de la publicidad se está convirtiendo en habitual, e incluso en ordinario.

Toda la amplia gama de sueños y promesas que nos ofrece la publicidad actual, reflejada en la creación de universos e imaginarios sumamente complejos, está dejando de ser tan novedosa. El brillo y la luminaria de los malls han pasado a ser parte de la cotidianeidad en la vida urbana. Es más, me parece que ya estamos bastante familiarizados con prácticamente todas las imágenes utópicas que se nos ofrecen: la mujer perfecta, el carro del año (¡siempre hay un nuevo modelo!), etcétera.

Lo interesante y curioso es que los publicistas se las ingenian para seguir sorprendiéndonos, y que nosotros aún nos dejamos seducir.

Ahora bien, ante toda esta amalgama de estímulos espectaculares… me parece que lo más interesante en publicidad hoy en día es justamente aquella que se libera de todo lo accesorio para presentarnos no solo marcas y productos, sino también conceptos y actitudes ante la vida; pero con pocos recursos.

De esta manera, se rescata lo esencial, ya sea esto una idea, una forma de ver el mundo (que incluso puede coincidir con el carpe diem), etcétera. En particular, como ya he mencionado, me interesan los spots de animación que quizás no se muestran tan espectaculares, pero transmiten tanto o más que aquellos productos del llamado “espectáculo”.

Aquí, dos ejemplos de publicidad poco espectacular y muy efectiva:



Gulp. The world's largest stop-motion animation shot on a Nokia N8. from Nokia HD on Vimeo.




Claudia Delgado

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