Al igual que las campañas de Lavazza o Pirelli, la marca de lencería Agent Provocateur se las ha ingeniado para crear universos paralelos relacionados con la sexualidad, colmados de simbolismos.
Sus campañas trabajan el tema de la sensualidad y sexualidad femenina, a través de distintos recursos; utilizando símbolos como los de la mujer ideal, jugando con los estereotipos de relaciones de poder, entre otros.
No obstante, los spots más interesantes me parecen aquellos en los que la marca se distancia de los tratamientos tradicionales para vender lencería.
El siguiente es un spot en el que el consumidor se aproxima a la imagen de mujer sexy de manera mucho más íntima. Esta ya no se encuentra en un universo complejo, cargado de simbolismos en el que cumple todos los deseos de su pareja. Por el contrario, la mujer se encuentra sola y juega consigo misma. Nosotros, como espectadores, la espiamos desde la distancia.
O este otro spot, en el que distintas mujeres se fotografían en solitario. No sabemos si para ellas mismas o para alguien más.
Creo que este tipo de publicidad funciona de manera mucho más sutil, puesto que sumerge a sus consumidores en un universo no tan recargado, que nos seduce en su simpleza. Es más, en un primer momento, ignoramos la presencia del producto y nos concentramos más en la actitud de las mujeres representadas.
Es así como esta marca logra posicionar sus valores en nuestro imaginario antes que sus productos mismos. Sus propuestas, entonces, logran convencernos gracias a una economía de recursos. Los símbolos son escasos: la cabina de fotos como espacio liberador, observar de un departamento hacia otro (curiosidad, espionaje), recoger un arete del suelo (delicadeza, vulnerabilidad), etcétera.
Así pues, en este tipo de comerciales la marca logra ofrecernos su producto sin tener que utilizar la típica imagen de mujer complaciente, dominante, etcétera, generalmente relacionada con la lencería.
Los videos me parecen excelentes porque tienen un erotismo voyeurista muy intenso. Los videos refuerzan la posición del consumidor como observador insaciable, le dan el control de la situación y lo complacen todo el tiempo.
ResponderEliminarResalta mucho lo rudimentario del material, porque así lo hace más cercano y más cálido. Juega a hacerte dueño de ellas por un momento, a poseerlas en tus fantasías y a saborearlas en el instante mismo que las estas viendo.
Me parece un muy buen ejemplo como material simbólico de erotismo, voyeurismo y control.
Es muy interesante la manera en que esta marca ha trabajado su publicidad; todo recargado de símbolos que nos remiten a un universo voyerista y tan contemporáneo. Me parece genial como algunas marcas como estas apuestan por este tipo de publicidad alternativa cuyo discurso está más en contacto con el perfil del consumidor de hoy, para el cual la privacidad es casi un tema obsoleto y por el contrario busca hacerse notar y compartir su vida.
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