sábado, 24 de septiembre de 2011

La industria de la moda, eterna fábrica de deseos

Creo que la fábrica de deseos por excelencia es la industria de la moda. Ya sea a través de spots para marcas de alta costura, perfumes, lencería, etcétera, siempre se las ingenian para generar en nosotros necesidades ficticias. O mejor dicho, para cubrir nuestros vacíos de siempre con productos nuevos cada temporada.

Lo que encuentro sumamente estimulante es la manera en la cual la publicidad de moda se reinventa, llegando a cambiar de formas y género a velocidades increíbles. Últimamente dichos cambios van de la mano con los avances, también rapidísimos, de los medios de comunicación y la tecnología.

Encontré, por ejemplo, esta editorial de Steven Meisel para Vogue, en la que se imita la estética del Twitter para vender moda. Se imitan, pues, los recursos de la popular red social que ofrece, justamente, el reconocimiento social (quizás el máximo de todos los deseos).


Modelos de la talla de Giselle Bundchen y Naomi Campbell son comparadas con nosotros, simples mortales, como usuarios de esta red social en busca de un poco de atención. La analogía, entonces, nos invita a creer en el discurso de la moda como posible escalera hacia el reconocimiento colectivo y la satisfacción personal.

Otros ejemplos que encontré son videos en los que se muestran formas muy novedosas de promocionar marcas de ropa.

Por ejemplo, la grabación de este desfile de Stella McCartney, que si bien no se trata de un spot propiamente dicho, ofrece una nueva forma de exhibir su ropa, a través de un juego para niños. Así pues, esta marca llena no solo nuestros deseos de realización física, sino también satisface deseos mucho más primarios, relacionados con el juego y la añoranza de la infancia.



Y finalmente, encontré este corto que funciona como editorial de moda a la vez, con piezas de diseñadores de la talla de Versace y Christian Louboutin.

En este video se utiliza la imagen de una jugadora de ping pong para vender esta ropa por su valor estético, más allá de su valor práctico (¡nadie usaría esta ropa para hacer deporte!). Se relacionan, entonces, los movimientos del ping pong con los de las prendas, resaltando así los valores que tanto la moda como el deporte nos ofrecen: poder, belleza, sensualidad, entre otros.

4 comentarios:

  1. El tema de la industria de la moda va de la mano con el tema del deseo de manera muy estrecha! Es una industria donde se juega mucho con lo externo, la belleza, los moldes típicos, figuras deseadas, en otras palabras con lo superficial del ser. Cuando entra a nuestra mente por nuestra percepción uno ni siquiera lo analiza, simplemente da por sentado que es lo que se quiere, desea y hasta necesita. Y es que de eso se trata, de las apariencias, que la misma moda, como te lo dice el nombre va cambiando, creando nuevos patrones pero que siempre buscan un tema en común: la belleza, fama.

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  2. Me parece muy bueno tu articulo de la cultura del deseo relacionada a la moda, si bien es cierto que juega con los mismos patrones de la cultura del consumo y deseo, que de por sí no es una realidad tan agradable pero cierta, la publicidad de la moda se reinventa de una forma tan utópica, creativa, plástica, en otras palabras muy bella, haciéndonos olvidar todo el rollo de la cultura de consumo y dejándonos libres para disfrutar. Muy buenos ejemplos, pero el que mas me gustó fue el del concierto de Shy Child con Stella McCartney.

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  3. Muy bueno tu post!, sin duda industria de la moda es la que juega mucho más con la cultura del deseo, invitando al consumidor a reinventarse con ella, siempre de la misma forma pero a través de diferentes métodos publicitarios que de todas maneras nos enganchan y nos mantienen siempre expectantes de lo último.
    Haciéndonos víctimas totales de la sociedad de consumo y deseo.

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  4. En esta era del consumismo, estoy totalmente de acuerdo en que la moda esta muy relacionado al tema del deseo ya que no solo te vende moda, si no una forma de vida, te venden cuerpos perfectos, sensualidad en su expresión máxima. Creo que es la industria la cual mantiene con más enganche a su público objetivo quién espera con ansias lo que vendrá después.

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